domingo, 10 de julio de 2016

El lado oculto en la historia de la Talent MSX en Argentina

Cuando hablamos de la norma MSX en Argentina, hablamos de la Talent MSX. También de la legendaria compañía Telemática, cuna de ambiciosos pioneros y visionarios, pujando por abrir un camino de investigación y desarrollo que, en su ocaso, la realidad económica de aquellos tiempos terminó por abatir. Tras ella, a pesar de los años transcurridos, queda un sólido legado. Sólo se requiere de un poco de paciencia y constancia, mientras excavamos esa vidriosa superficie dejada por el inexorable paso del tiempo, para encontrarnos con esta maravillosa historia que merece ser contada. Miles de MSX, más vivas que nunca, reclaman por el merecido reconocimiento y reencuentro con el relato perdido de su génesis.

Pero hablar de Telemática, es hablar también de la historia de Carlos Manzanedo. Podría decirse que en Carlos confluyen, sin temor a equivocarnos, todos los atractivos de una personalidad que invita a ser escuchada. Detrás de su timbre de voz suave, las pequeñas pausas aplicadas con sabiduría en el medio de una frase, sus cálidos modos y hasta en su atenta y respetuosa escucha, se adivina un ser humano experimentado que ha recorrido mil y un caminos, que invita a la reflexión y sabe liberar con cada relato la imaginación de quien lo escucha con atención, componiendo una especie de simple y a la vez experimentada sinfonía de un recuerdo que en MSXVIVA no estamos dispuestos a perdernos por nada del mundo.

La historia comienza allá por el año 1977, cuando Carlos Manzanedo, desde hacía cinco años egresado del Centro de Altos Estudios en Ciencias Exactas, asume la dirección de la empresa Systemac S.A., en donde comenzó a canalizar su espíritu emprendedor. Con una empresa en franco crecimiento, llegó a conducir un equipo de más de 80 profesionales, logrando forjar un importante lugar en el sector, mediante la implementación de soluciones informáticas para más de 1.800 pequeñas y medianas empresas.

Con la aparición del PC, la visión fue clara y contundente: En agosto de 1983, Carlos decide fundar la empresa Microstar, para comenzar a vender por un lado el hardware, y por otro las soluciones de software, con las cuales ya estaba familiarizado.
“En el año 1985, luego de haber firmado un convenio para la distribución de PCs, habíamos vendido 1.500 máquinas, cosa que no habíamos hecho nunca… Y ahora no podíamos retroceder. Nos dijimos: “Esto es fácil, podemos fabricar”. Y vimos que existía una posibilidad: Los coreanos de Daewoo estaban buscando a alguien que quisiera fabricar la consola MSX en Argentina. Y la consola MSX era una norma y un sistema operativo que había sido desarrollado por Bill Gates, paralelamente al MS-DOS, pero pensando en una computadora hogareña”.

Y a partir de allí, comenzamos a analizar la situación. Si queríamos salir adelante con este proyecto, necesitamos una marca y capital… Y no teníamos todo eso. Éramos en ese entonces amigos del propietario de una gran casa de artículos para el hogar, quien justo había comprado Radio Serra (Industrias Electrónicas Radio Serra)… y a Talent. Y tenía interés en vender computadoras. Entonces le dijimos: “Tenemos ésto… ¿porqué no nos asociamos? Ustedes pongan marca y capital, nosotros nos encargamos de la logística del proyecto, y nos aseguramos de que fluya”.

Y les gustó la idea. Creamos así TELEMATICA, en donde el 70% era de Talent, mientras que el restante 30% era nuestro. Así fue que fuimos a negociar con los coreanos, pero antes dijimos: “Vamos a negociar que nos vendan todo despiezado”. Para lograr que nos vendieran todos los componentes despiezados, había que lograr que al sistema operativo, que venía en una “eprom”, lo pudiéramos grabar nosotros, porque los coreanos no nos lo querían vender. Y el asunto era negociar con Bill Gates… ¡y valía u$s 5,00 cada licencia!… Conseguimos el contacto para poder negociar directamente la compra de la licencia con Microsoft, que recién se encontraban abriendo sus oficinas en Buenos Aires… Entonces se estaba nombrando el representante en Argentina. Conversamos con ellos, nos consiguieron una reunión y nos dijeron: “Bueno, vayan allá a convencerlos”.

 Así se produjo la reunión en el año 1985 con Bill Gates. Le planteamos que queríamos comprarle 100.000 licencias para vender en Argentina, pero que no podíamos hacerlo al precio de u$s 5,00. Que podíamos ofrecerle solamente un dólar ( u$s 1,00) por cada una. Claro… Bill Gates debe haber dicho: “Argentina… ¡Qué es, qué es eso! ¿En dónde está? (risas)… En dos días aceptaron, les dejamos un cheque de u$s 100.000,00… y nos vinimos con 100.000 licencias. Esa fue la verdadera llave, porque a partir de ahí, nosotros firmamos con los coreanos, sin que supieran de nuestra compra de licencias, un contrato en el que ellos se comprometían a vendernos todo despiezado, y nosotros podíamos elegir las piezas que queríamos comprar…. Nunca se imaginaron que íbamos a tener las licencias y que éramos capaces de hacer algo más que comprarles todo.

Con el apoyo de Talent fue todo más sencillo. Ellos se hicieron rápidamente de la matricería y fabricaron la matriz. Enseguida se consiguió a quien fabricara la fuente… y así comenzó todo. Había aquí una fábrica llamada LACI (Laboratorios Argentinos de Circuitos Impresos) que fabricaba circuitos impresos. Eran circuitos del tipo bicapa, por lo que se podían utilizar. Se compraron soldadoras manuales pequeñas… En el medio de eso se trabajó en un proyecto de radicación en la provincia de San Luis, porque el régimen de promoción de Tierra del Fuego no comprendía la producción de computadoras. En San Luis se consiguió un régimen que consistía en la desgravación del IVA. Con cada venta realizada uno cobraba el IVA, y éste quedaba como subsidio, el Estado te lo reintegraba. Entonces en vez de pedir dinero, te radicabas en San Luis, fabricabas y el importe correspondiente a dicho impuesto te era depositado, por lo que constituía un subsidio muy importante.

Así que comenzamos allí, fabricando las Talent MSX, llegando a vender más de 60.000 consolas, con un 70% de integración nacional.


Una de las particularidades de este sistema que más me atrajo era que tenía total compatibilidad con MS-DOS en la grabación de archivos. Si bien trabajabas sobre un procesador z-80, que no era el de una PC compatible, todo lo que guardabas con la disketera podía ser manejado desde una PC. Por lo que, tratándose de una computadora para el hogar, alguien puede llevar o traer información desde distintas máquinas con sus discos. Como el software era desarrollado por Microsoft, la norma tenía el Multiplan, osea el antecesor del Excel y tenía el Word… Entonces uno podía grabar algo con el Word en su casa y podía ir y venir con los diskettes. Esta era una máquina hogareña “que tenía algo que ver” con el mundo del PC.

Fue allí que el Banco Buen Ayre se entera que estábamos con este proyecto, y me llama a casa su Gerente General, invitándome a una reunión. Yo no entendía qué hacía el gerente general de un banco llamándome a mi casa, pidiéndome una reunión… Luego me dijo que había leído una nota en la revista “Computer World“, en la que se mencionaba a Carlos Manzanedo y a Telemática… Y a Telemática nadie la conocía en ningún lado, por lo que buscó mi nombre en la guía telefónica y me llamó…

Me pidió que le contara un poco más acerca de este sistema. Luego de contarle con mayor detalle, me dice: “Bueno, le propongo un desafío… ¿Se animan a desarrollar un proyecto de banca hogareña?”… Recordemos que todo esto transcurría en el año 1985… ¡Recién habíamos arrancado!. Hablé con mi socio que conocía más a fondo la parte electrónica, preparó todo, y se desarrolló un módem. La dificultad que había era que en ese momento se transmitían datos a 300 baudios… ¿Cómo hacíamos para hacer banca hogareña? ¡Se tardaría un siglo en transferir los datos! Para sortear este problema, se nos ocurrió que el módem, para no necesitar de ningún dispositivo externo, tuviera el programa embebido para desplegar la pantalla, simulando una parte de la interface. Lo único que se transfería era un screen de caracteres. Cuando éstos eran recibidos, el módem dibujaba la pantalla y mostraba los datos. Como la experiencia salió bien, el banco adquirió 2.000 consolas para revenderlas a sus clientes, porque quería imponer el uso de la banca hogareña. Las vendían en 24 cuotas sin interés. Se generó una situación divertida, ya que había gente que se acercaba al Banco y gestionaba una cuenta, sólo para llevarse una computadora… El Banco Buen Ayre siempre fue pionero en todo lo que fuera banca electrónica…”

TELEMATICA fue mucho más que el desarrollo de un ordenador personal. Detrás de Carlos Manzanedo existía un gran grupo de investigación y desarrollo en software y hardware, como el recientemente fallecido Ing. José Bellora, Hugo Daniel Caro, Martin Salias, Jorge Malco, Miguel Figini, Eduardo Lopez Pumarega, Marcelo Rocha, Roberto Tokuda, Alejandro de la Fuente, Fabián Jofré y Carlos Ranalli, entre otros. Todos ellos dispuestos a incursionar en todo tipo de caminos, tales como la robótica, comunicaciones, redes, audio y video edición y gran variedad de periféricos y programas, lo que se tradujo en una larga lista de nuevos productos que vinieron a respaldar y a aumentar exponencialmente las posibilidades de la nueva máquina. Su entrada en el sistema educativo argentino con cerca de 5.000 unidades vendidas, como así también la aceptable acogida dispensada por buena parte del mercado, dominado por la Commodore 64, derivó en su posterior evolución, la Talent MSX2 TPC-310 Turbo -con diseño totalmente propio y desarrollo de ingeniería local.

El año 1989 es el señalado para el fin de esta aventura tecnológica en tierra argentina, impulsado -cuando no- por una gran crisis económica signada por una brutal hiperinflación que todo lo devoraba de manera impiadosa, sumada a un precio poco competitivo, sobre todo de la TPC-310 Turbo, y a la consolidación del universo PC y de los ordenadores de 16 bits. Atrás quedaba trunco el sueño de continuidad del proyecto, que esperaba dar el salto hacia la siguiente actualización del mundo MSX: la MSX2 PLUS ó MSX2+ (lanzada en Japón en 1988). De este precipitado final y de muchos otros eventos relacionados con el nacimiento y desarrollo de este maravilloso emprendimiento de tinte nacional, lamentablemente no quedan demasiados registros, dejando de lado lo aportado por parte de las “cruzadas” sostenidas por usuarios del estándar en foros, blogs y encuentros de usuarios, con el propósito de que ese utópico sueño iniciado en estas tierras durante el lejano mes de mayo de 1985, nunca quede perdido en el olvido.

Tan repentina y brusca fue la caída que el propio Carlos Manzanedo nos dice, continuando su relato: ..."Lamentablemente, de toda la historia de Telemática, como la salida fue muy traumática, en ese momento no tuve el cuidado de preservar recuerdos. Tal es así que lo único que tengo de la DPC-200 y TPC-310 son los circuitos impresos..."

Pero el riquísimo camino recorrido por Carlos a lo largo de su vida, lejos estaba de finalizar. Como suele decirse habitualmente, toda crisis abre las puertas a nuevas oportunidades, y lejos se encontraba de bajar los brazos. Así se lo cuenta a MSXVIVA: ..."a la salida de Telemática, con mi socio -el Ingeniero José Bellora, de notable nivel técnico y académico- nos asociamos con la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) en Bariloche , más el Gobierno de la Provincia de Río Negro. Allí montamos una fábrica con vista al lago Nahuel Huapi, compramos las mismas soldadoras por ola que teníamos en Telemática y avanzamos en 1989 con la primer PC XT (con procesador Intel 8088) fabricada en Argentina.... Y nuevamente el Banco del Buen Ayre se acercó y le vendimos 500 terminales de caja para sus 50 sucursales funcionando con MS-DOS, conectadas en cada sucursal a un servidor con procesador 80386 acercado por Intel, que lo había fabricado como prueba antes de venderlos a fabricantes como HP, Compaq, etc."

"Estos servidores corrían con SCO Unix y "conversaban" por un lado con las PCs con MS-DOS y éstos se comunicaban online con el Data Center del Buen Ayre, un proyecto increíble y muy divertido, tanto que, para hacer más eficientes los costos, nosotros especificábamos todos los componentes necesarios al Banco del Buen Ayre, y ellos lo adquirían a un mayorista amigo en Miami, quien a su vez se ocupaba allí de las compras y luego los enviaba a Argentina."

"Fue tal la dimensión del proyecto que este mayorista no entendía que locura estábamos haciendo... Entonces viajó hasta nuestro país para conocer nuestros productos. Le impactó tanto el diseño que terminamos evaluando los costos, y despachando finalmente una primera orden de 100 CPUs como "test", para distribuirlas en USA. La verdadera novedad consistía que se trataba de un modelo súper compacto... Y así cumplimos el sueño de "vender naranjas al Paraguay" :)... Luego de dos meses de testeo, estaba tan feliz con el resultado obtenido que nos colocó una orden de compra de 100 CPUs por semana!!!. Pero lamentablemente ya era el año 1990... Había entrado en vigencia la implementación del "Plan de Convertibilidad"... Entonces explotó todo y nuestros costos se fueron a las nubes, el proyecto allí se abortó y tuvimos que cerrar la fábrica y volver a pensar..."

"El país había cambiado y debíamos abandonar la fabricación para dedicarnos a buscar representaciones y desarrollar un nuevo camino a través de nuestros primeros distribuidores de la Talent DPC-200, sumando luego a los de las PC... Eran 50 en todo el país, y con ellos comenzamos. En 4 años teníamos 4.000 distribuidores y 80 representaciones. Con UNISEL nos transformamos en el primer y más grande mayorista de Argentina". 

En la actualidad Carlos se encuentra gozando de un más que merecido descanso, "el reposo del guerrero", como él mismo lo llama. A sus espaldas quedó en plena expansión y bajo la conducción de su hijo, una gran empresa de servicios de marketing digital para toda Latinoamérica, fundada por él mismo -como no podía ser de otra manera- hace más de 20 años. Como nos cuenta el propio Carlos, "allí tenemos la mejor base de datos de toda la comunidad que está en la oferta de la tecnología y le vendemos servicios a los fabricantes de tecnología para desarrollar sus canales de distribución en Latinoamérica. Son clientes nuestros Microsoft, Motorola, Samsung, HP, Cisco, Lenovo, Intel, AMD, etc.. Esto sólo por mencionar a los principales"...

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La presente nota sólo pretende ser una pequeña pieza más, en este incompleto rompecabezas que es la historia de nuestra querida Talent MSX, la “MSX argentina” y la informática de nuestro país. Se encuentra basada en el testimonio del propio Carlos Manzanedo a MSXVIVA y el video publicado en marzo del año 2010 por parte de ITSitio Play

Carlos Manzanedo y la historia oculta de la Talent MSX en la Argentina

Entrevista a Eduardo Lopez Pumarega, TELEMATICA S.A., Año 1986

Entrevista TELEMATICA S.A., Año 1986